Modelo de aceptación de herencia

Elementos esenciales de los contratos (consentimiento, objeto, causa)

La aceptación y repudiación de la herencia, una vez hechas, son irrevocables, y no pueden ser impugnadas sino cuando adolecen de algunos de los vicios que anulan el consentimiento, o aparece una voluntad desconocida “¿Cuáles son las características de la aceptación de la herencia?

La aceptación o repudio de la herencia no puede hacerse de forma parcial, puntual o condicionada, es decir, el que acepta una herencia debe tomarla en su totalidad con todos sus beneficios, así como sus cargas y obligaciones.

Nadie puede aceptar o repudiar sin tener la certeza del fallecimiento de la persona a la que va a heredar y de su derecho a la herencia, es decir, debe existir un certificado de defunción o un acto judicial que declare el fallecimiento del causante.

Los actos referidos al mantenimiento del caudal hereditario no tendrán la consideración de actos de aceptación, según establece el Real Decreto de 24 de julio de 1889, que publica el Código Civil en su artículo 999 “Los actos de mera conservación o provisionales no implican la aceptación de la herencia, si no se ha tomado con ellos el título o la cualidad de heredero. “

El derecho alemán parte de la base de que existe una aceptación de la herencia a menos que se renuncie a ella de forma adecuada y oportuna. Los herederos son los responsables de determinar si una herencia merece ser aceptada.Ciertos actos (por ejemplo, la disposición de los bienes de la herencia o la solicitud de un certificado de herencia) pueden implicar la aceptación incluso antes de que expire el plazo de renuncia. Una herencia sólo puede aceptarse o renunciarse en su totalidad. Una vez que se acepta una herencia, ya no se puede renunciar a ella. Sin embargo, el heredero puede revocar posteriormente la aceptación si puede demostrar que desconocía las deudas de la herencia y, a la vista de estas deudas desconocidas, la herencia es insolvente.

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El patrimonio de una persona pasa cuando ésta fallece, o cuando es imposible saber, debido a una ausencia prolongada, si está viva o muerta. Al iniciarse el procedimiento sucesorio, todos los bienes del fallecido pasan a sus herederos. Sin embargo, los herederos no están necesariamente obligados a aceptar la herencia.

Esta opción es para los herederos indecisos, que no están seguros de si deben aceptar o renunciar a la herencia. En efecto, es posible que la deuda asociada a una herencia sea superior a los bienes, en cuyo caso es evidente que al heredero le conviene no aceptar la herencia, o correr el riesgo de tener que liquidar personalmente las deudas pendientes del difunto.

También puede ocurrir que el heredero no disponga aún de todos los elementos necesarios que le permitan tomar una decisión con conocimiento de causa (por ejemplo, la contabilidad del fallecido para evaluar los bienes y las deudas vinculadas a la herencia).

El plazo para ejercer este derecho es de 3 meses más 40 días a partir del día del fallecimiento del difunto (3 meses para elaborar el inventario y 40 días para que el heredero reflexione sobre su contenido).